lunes, 10 de noviembre de 2008

Y los Satyros pasaron por Santa Cruz...


Desde que Aldea Cultural dejó de ser solamente un portal en Internet para empezar a apoyar de manera más decidida al teatro en Bolivia, ningún proyecto había sido tan ambicioso como el de traer a los Satyros a Santa Cruz de la Sierra.

El hecho es que hacía ya varios años que yo (brasileño de nacimiento y de creación, pese a los más de 10 años en Santa Cruz) acompañaba de lejos el trabajo de esa compañía que hoy por hoy es la más iluminada del teatro en mi otro país. Proceso a proceso, estreno a estreno, crítica a crítica, veía cómo los Satyros iban delineando su luminoso camino y encantando a los espectadores de la Roosevelt, la mítica plaza clavada en el corazón de la capital paulista y que reúne a algunos de los más alocados y brillantes artistas de los escenarios de Brasil.

Así que cuando invité a Ivam Cabral y a Rodolfo García Vázquez, en mayo, a venir para acá, di inicio a la aventura más alucinante que hayamos tenido hasta ahora. Una aventura que algún día deberé narrar en detalles, de tan dramática y arriesgada (¿irresponsable?) que fue concretarla. Al final, es verdad que logramos apenas recuperar los costos y sólo no hemos perdido dinero porque la generosidad de estos artistas es tan grande como su talento, pero también es cierto que hoy me queda una sensación de orgullo única, pues motivos no faltan para ello.

Lo real es que proporcionamos al público que se dio cita a Sonilum un espectáculo como jamás antes se había visto en Bolivia. No, nunca hubo nada ni remotamente parecido por acá... y no sé cuándo volverá a haber. También me da mucho gusto haber visto a Yovinca, Glenda, Paola, Sandra, Fred y tantos otros artistas del teatro local; gente ligada a las tablas y otras artes, como don Marcelo, Marcela Polischer, Alfonso Cortez, en fin...

El público salió excitado (pero no en el sentido sexual, sino más bien en un sentido de 'wow, qué espectáculo') de la sala, se notaba que muchos no creían que tenían a una obra así acá (me encanta captar la reacción del público, siempre miro alrededor para ver las caras y notar qué expresión tienen, en este caso fue algo genial ver a la gente hipnotizada por la actuación de Andressa, Evelyn, Marta, Beto, Diogo, Henrique y Ruy).

Yo, por mi parte, a veces prestaba atención a la obra y en otras pensaba "Sí, los Satyros existen, y se están presentando en Bolivia". Al final, me quedo con las palabras de Marta (qué linda persona), quien con mucho acierto dijo que, durante tres días, el salón París de Sonilum se convirtió en una isla de libertad. Cuánta razón tiene. Y es justamente a esa isla de libertad —y de sueños— a la que quiero regresar siempre, tantas veces como me sea posible en esta vida.

Apuntes

a) los Satyros son exactamente como me los imaginaba: talentosos, entrañables y generosos hasta más no poder.

b) la cerveza boliviana, la pizza cruceña, el ají y el pique macho tuvieron mucho éxito entre ellos.

c) traer espectáculos destinados al público adulto es un suplicio en Santa Cruz; algunas salas te rebotan si saben que la obra tiene 'desnudos' o 'malas palabras', ni siquiera la Casa de la Cultura nos da chance... qué bárbaro, sin comentarios...

d) me estoy convirtiendo en especialista en conseguir dinero de dónde sea en cuestión de pocas horas; ya no más vivir tan al límite, ¡patrocinios ya!!!

e) es muy bueno trabajar con personas como Sonia y Marcela (tremenda especialmente el jueves y el viernes, una prueba de aguante para cualquiera, superada con creces).

f) además, para suerte de los actores, ellas son mucho más simpáticas, amistosas y carismáticas que yo, que soy sólo un chico ensimismado queriendo traer buen teatro a Bolivia.

g) es igualmente bueno ver a amigos, amigas y parientes que te apoyan en momentos críticos y descubrir que puedes contar con ellos y que se preocupan junto con vos aún cuando no tendrían por qué hacerlo.

h) algún día debería narrar la crónica de cómo conseguir miles de bolivianos en cuestión de dos horas (me sentí como Franka Potente) o de cómo aprender a hacer engrudo e ir a pegar afiches personalmente a la 1 de la mañana, agotado por días de trabajo sin respiro, con un promedio de 3 horas de sueño diarias.

i) la nota de El Deber lo cambió todo; con cobertura, todo queda más fácil, es tan simple...

j) ya estamos planeando nuestras próximas aventuras teatreras; como no nos quedamos cortos, queremos más ciudades en el circuito; queremos traer a más grupos; queremos a los Satyros otra vez aquí; queremos comprar derechos para hacer montajes; y hasta queremos creer que vamos a construir algo.

Ya veremos...

PD: Gracias también a Sonilum, La Tirana y Café Lorca, que de diferentes maneras nos ayudaron a que esto fuera posible.

Ficha técnica

Dirección: Rodolfo García Vázquez
Elenco: Andressa Cabral, Evelyn Ligocki, Marta Baião, Beto Bellini, Diogo Moura, Henrique Mello, Ruy Andrade
Texto: Rodolfo García Vázquez, a partir de la obra homónima del Marqués de Sade
Iluminación: Flávio Duarte
Sonido: Poeta Queiroz Filho
Escenografía y vestuario: Marcelo Maffei
Producción ejecutiva: Evelyn Ligocki
Lugar: Sonilum, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)
Fechas: 31 de octubre, 01 y 02 de noviembre de 2008

Foto: Zé Carlos Barretta

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